domingo, 12 de julio de 2009


Había llegado el invierno...

Tardo tanto, como el sol de la mañana.

Tardo... se hizo lento como los días, como tantas cosas.

Eran las 7:30hrs y en la mesa se escuchan los gritos de

aquel que olvido su cigarro encendido y sin consumir.

Quizás el mismo grito silencioso de los que un día perdimos...

y vivimos como olvidados... Perdidos.

Esperando que alguien llegue para ser consumidos.

1 comentario:

  1. Muy bellos poemas... se que de a poco iras haciendo mas especial este sitio con tus poemas y pensamientos...
    Y estaré esperando una nueva publicación...

    Besos, Te quiero hermano...

    ResponderEliminar