
Había llegado el invierno...
Tardo tanto, como el sol de la mañana.
Tardo... se hizo lento como los días, como tantas cosas.
Eran las 7:30hrs y en la mesa se escuchan los gritos de
aquel que olvido su cigarro encendido y sin consumir.
Quizás el mismo grito silencioso de los que un día perdimos...
y vivimos como olvidados... Perdidos.
Esperando que alguien llegue para ser consumidos.

Muy bellos poemas... se que de a poco iras haciendo mas especial este sitio con tus poemas y pensamientos...
ResponderEliminarY estaré esperando una nueva publicación...
Besos, Te quiero hermano...